JAVIER LARA
Si hay una constante en la vida de Javier Lara es el deseo de darle color y sentido a la vida, con una actitud positiva y tenaz.
Lo que pudiera ser adverso para alguien más, en su caso fue el motor para crecer, aprender y servir. En su infancia padeció inmunodeficiencia combinada severa, enfermedad conocida como de los "niños burbuja", padecimiento que dio origen a su trayectoria como "generador de sonrisas".
Inspirado en el nombre de su enfermedad, a los 15 años creó un personaje llamado "Burbujín", que no sólo amenizaba fiestas infantiles, sino que se caracterizaba por llenar de optimismo y alegría a la gente que lo necesitaba.
Cuando tenía 17, inició un pequeño periódico, "Entre raza", el cual, además de comentar los acontecimientos de su colonia, dejaba un mensaje positivo entre los vecinos del sector. Eran sus primeros pasos en lo que sería otra de sus grandes pasiones: la comunicación.
Participando activamente en obras teatrales, comedias musicales, proyectos de servicio comunitario, misiones y todo aquello en lo que pudiera ayudar a los demás, Javier dejó más que una honda huella en su paso por la Universidad de Monterrey, como estudiante de la Licenciatura en Ciencias de la Información y Comunicación. Incluso, su proyecto mismo de titulación consistió en la creación de una compañía teatral que, además de montar obras con sentido social, éstas se presentaran a beneficio de instituciones de beneficencia, como la Alianza Anticáncer Infantil, entre otras. Así, escribió, dirigió y actuó en obras como "El encuentro", "S. O. S.", "Quiero ser" y "Nunca jamás".
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